Perros guía

Seguramente, a lo largo de tu vida hayas visto alguna vez a personas no videntes acompañadas por perros con arneses especiales. Se trata de los llamados “perros guía” y en esta nota te contamos todo sobre ellos, para que conozcas un poco más sobre el tema y para que también sepas cómo comportarte si te encontrás con alguno. 

¿Todos los perros pueden ser perros guía? 

Los perros guía suelen ser Labradores, Pastores Alemanes o Golden Retriver. Esto tiene una explicación muy lógica y es que estas razas se caracterizan por ser muy sociables y a la vez súper tranquilas. Estos perros no son agresivos y se los puede mantener controlados sin ningún tipo de problema. Se adaptan a cualquier entorno y situación por lo cual es sencillo entrenarlos para convertirlos en guía. Lo importante es que todos estos perros generan vínculos muy cercanos con sus dueños, lo cual los vuelve perfectos para su trabajo.

¿Cómo es la vida de un perro guía?  

En primer lugar, es importante destacar que para poder comenzar a entrenar a un perro guía hay que esperar a que tenga, por lo menos, un año. Al alcanzar esta edad, un grupo de profesionales se encarga de entrenarlo adecuadamente, período que dura dos años. Una vez finalizado el entrenamiento y cuando el perro está listo para comenzar su “trabajo”, llega el momento de asignarle un dueño no vidente para que comience a ser su compañero.

¿Hay alguna otra diferencia con los perros normales? 

Es fundamental destacar que, si bien son perros que cumplen una función central para la vida de sus dueños, siguen siendo mascotas que necesitan juegos, amor y cariño constantemente. No por ser perros guía merecen un trato distinto en este sentido. 

¿Qué beneficios aportan a la persona no vidente? 

Estos perros están especialmente entrenados para desarrollar sus habilidades especiales, pueden desplazarse con facilidad por la ciudad que, como todos sabemos, está siempre llena de obstáculos. También son entrenados para permanecer tranquilos ante toda situación, por ejemplo, al usar transportes públicos como el colectivo o el subte: estos perros saben comportarse para quedarse quietos a los pies de su dueño para no molestar al resto de los pasajeros. 

¿Cómo tenés que actuar si te cruzás con un perro guía y su dueño? 

En primer lugar, recordá que en la calle y en los espacios públicos, estos perros están concentrados en su único trabajo: ayudar y acompañar a su dueño. Por eso, es fundamental que no te acerques demasiado o intentes acariciarlos, ni tampoco busques jugar con ellos. Si lo hacés, el perro puede distraerse y desatender su función. Lo mejor, entonces, es “ignorarlos”. Si tenés a tu perro con vos cuando te cruzás con uno de ellos, procurá controlarlo para que evite acercarse a él. 

Estos perros son, sin duda alguna, el mejor aliado para las personas ciegas o con algún problema o discapacidad visual. Son sus ojos en los espacios públicos y en la calle pero, además, son sus grandes compañeros. Los ayudan a moverse con mayor confianza, son una fiel compañía en todo momento.