Seis juegos para estimular las capacidades de tu perro

Si tenés un perro, ya sabés que una de las cosas más importantes es mantenerlo activo física y mentalmente. En cuanto al ejercicio físico, la solución es más conocida: largos paseos, juegos de pelota o pasar horas en algún parque. Sin embargo, ¿qué podemos hacer para mantener su mente activa? Hoy te mostramos varias ideas para que pruebes nuevos juegos y actividades.

1 – ¿En qué mano tengo el premio?

Un juego fácil: simplemente tenés que poner un “premio” (algún snack) en una de tus manos fuera de la vista del perro. Después, ponés ambas manos a la vez frente a él y le pedís que elija una. Si olfatea o toca con la pata la mano correcta, abrí tu mano y dale el merecido premio. Si no acierta a la primera, no pasa nada, vuelve a intentarlo de nuevo. 

2 – Juego de vasos 

Otro juego de estimulación olfativa. Poné tres vasos dados vuelta sobre la mesa, escondé un premio bajo uno de ellos y esperá a que tu perro acierte. Quizás tengas que mostrarle donde está el premio algunas veces hasta que entienda la dinámica del juego. Una vez que aprenda bien las reglas podés empezar a mover los vasos para que pierda la referencia visual y tenga que trabajar con la nariz.

3 – Las escondidas

Este es un juego ideal para hacer con cachorros tanto dentro como fuera de la casa. Pedile que se quede quieto o distraelo mientras vas a esconderte. Después llamalo una sola vez y esperá a que vaya a buscarte. Si ves que no te encuentra, volvé a llamarlo para que no se frustre. Cuando te descubra, ¡no olvides celebrar con él! Otra opción similar es el juego de las escondidas pero con premios: escondé algunos snacks o sus juguetes preferidos en distintos lugares de una habitación mientras él espera afuera. Recomendamos empezar con tres o cuatro escondites fáciles de encontrar, pero después podés ir sumando otras habitaciones y más puntos por toda la casa. Cualquier lugar es válido: esquinas, junto a patas de muebles, alturas que estén al alcance del perro como una estantería o un pequeño cajón, etc. En definitiva, cualquier lugar que implique que tenga que usar la nariz.

4 – Enseñale trucos y ejercicios básicos

¿Sabe tu perro trucos básicos como sentarse o acostarse? ¿Responde cuando lo llamás? Todos los perros deberían saber hacer estos ejercicios y refrescarlos de vez en cuando es una buena idea. Si ya sabe los trucos básicos, para un “próximo nivel” de actividades proponemos algunas ideas como enseñarle a llevar su propia correa, o aprender el nombre de distintos objetos para que pueda identificarlos con solo nombrarlos. 

5 – Circuito de obstáculos casero.

Súper fácil y divertido: hacé que tu perro realice saltos sobre vallas hechas con toallas, creá un laberinto con sábanas y sillas o cualquier cosa que se te ocurra. ¡A poner en práctica la imaginación! Para empezar, mostrale cada obstáculo y cómo superarlos uno a uno. Cuando ya sepa qué tiene que hacer puedes irlos enlazando para crear un pequeño circuito.

6– Rotación de juguetes.

Para que tu perro no se aburra de sus juguetes viejos, una buena alternativa es ir cambiandolos cada tanto. Podés comprar nuevos o simplemente dejar algunos guardados un tiempo y luego rotarlos con los que estaba usando y así sucesivamente. Es decir, no le ofrezcas todos los juguetes al mismo tiempo, sino que solo dejale algunos para que use. Aunque los juguetes que guardaste ya sean viejos y tu perro los conozca bien, al aparecer tras un tiempo volverán a generarle mucho entusiasmo. Una buena idea es reservar algunos juguetes para jugar exclusivamente con vos, esto hará que ese juguete puntual tenga valor afectivo lo cual le producirá mayor emoción. ¿Ya se te había ocurrido esta idea?

De todas formas, recomendamos no saturar a tu mascota con este tipo de actividades, sino jugar un ratito cada día e ir variando de actividad. Si le pedís que haga todos estos ejercicios por varias horas seguidas, corrés el riesgo de que le terminen pareciendo tediosos o incluso se aburra de ellos. Con aproximadamente media hora diaria es más que suficiente. 

Con estos juegos, tu perro no tendrá tiempo para aburrirse y vos tendrás un sin fin de anécdotas divertidas con él. Como te habrás dado cuenta, todas son actividades que estimulan los ejercicios mentales de tu mascota. Muchas están relacionadas al olfato, por ende, además implican el entrenamiento de uno de sus sentidos. Dedicar tiempo a estas actividades es tan importante como sacarlo a pasear, ya que así mantendrá su mente siempre activa. Y, sobre todo, es una buena excusa para pasar aún más tiempo con él. ¡Vas a ver cómo va a disfrutarlo!

La importancia del cepillado habitual de tu gato.

Cepillarle el pelo a tu compañero felino no es solo una cuestión estética para que luzca perfecto con un pelo brillante, sino que le aporta muchos beneficios para su salud: seguí leyendo para conocerlos.

Para empezar, y sobre todo en el caso de los gatos de pelo largo, un cepillado habitual evitará que genere bolas de pelo en el estómago ya que al peinarlo, estás eliminando el pelo sobrante y así tragará una menor cantidad cuando se lama. Por otro lado, te permite observar de cerca su piel para identificar posibles cambios en ella y de esta manera prevenir posibles malestares, pulgas, garrapatas o enfermedades. El cepillado también estimula la circulación sanguínea y hasta el tono muscular del felino. Y un plus: el pelo liso funciona como un buen aislante, por lo que si lo peinas con frecuencia, mantendrá mejor su calor corporal. Entonces, un cepillado habitual no solo se elimina la suciedad, la grasa y el pelo sobrante sino que también mejora notablemente el estado general de su piel. 

¿Cómo cepillarlo? 

Sugerimos tener un peine y un cepillo, ya que cumplen funciones distintas. Hay que prestar especial atención a las zonas de roce (cuello, axilas e ingle) ya que es ahí donde aparecen los nudos habitualmente. Primero hay que pasar el cepillo para eliminar los peores nudos. Recomendamos cepillar en ambos sentidos del crecimiento del pelo. Después, para asegurar que no queden restos de nudos, se pasa el peine suavemente. Es muy importante seguir este orden y no pasar el peine sin haber cepillado antes, ya que si tiene muchos nudos podrías hacerle daño.

Algunas recomendaciones 

  • ¿Cuándo empezar a cepillar a un gato cachorro? Se puede empezar a partir de aproximadamente los dos meses de edad. 
  • Frecuencia: si tu gato es de pelo corto puedes cepillarlo una vez a la semana. Si es de pelo largo, necesitará varias sesiones.
  • Pelo sobrante: puede ocurrir que al cepillarlo con frecuencia notes que quedan muchos pelos enganchados en el cepillo. De ser así, no tenés nada de qué preocuparte: son los pelos muertos excedentes. De todas formas, si ves que es una cantidad fuera de lo normal, siempre es mejor consultar a tu veterinario de confianza para que te saque las dudas. 

Si dudás sobre si a tu gato le gustará que lo peines con frecuencia o no, podés olvidarte de esa preocupación: estos animales disfrutan mucho de los masajes por todo el cuerpo. Lo mejor del momento del cepillado es que vas a poder crear un espacio en el que pasarás un tiempo exclusivo con tu mascota, fuera de distracciones. Él estará a gusto y saludable, ¡y vos vas a fortalecer el vínculo especial con tu mascota!